Etiquetas...

domingo, 12 de noviembre de 2017

Cuenta 140 ("La frivolidad")

Lloraba junto a la cama de su esposa moribunda. Cuando ya daba todo por perdido, escuchó el gol que forzaba la prórroga.


Este microrrelato fue el ganador del Cuenta 140 en la semana dedicada a "la frivolidad". Vaya mi agradecimiento para Juan Aparicio Belmonte y El Cultural.





Wonderland (11-11-2017)


En paz

Faltan un par de minutos para amanecer. Vienen a por mí. Me entra la llantina. Me sobrepongo y comienzo a dar los pasos de mi cruel camino. Tropiezo y caigo. Me ayudan a levantarme. No he cumplido ni diecinueve años, pero profeso un terrible pavor por la muerte. Tiemblo. A escasos metros del paredón, me pregunto si ser consecuente con mis ideas merece la pena. Me detengo y vomito. Miro a los soldados. Cuando el jefe del pelotón ordena fuego, estoy tranquilo y sólo pienso en la nueva vida que me espera: ni siquiera apoyo sobre mi hombro el fusil.


El anterior relato fue finalista del Wonderland de Ràdio 4 de RNE ayer, sábado 11 de noviembre de 2017. Ganó Lluis Talavera y fueron también finalistas: José Manuel Dorrego, Rafa Olivares, Juan Carlos Ferrer y Pilar Alejos.  Enhorabuena a todos.

martes, 10 de octubre de 2017

Finalista de la XI Edición de Relatos en Cadena



Otra
La ciudad del amor estaba plagada de mujeres. No me costó encontrar a otra de tu estatura y silueta. Sí que tuviera el color de tus ojos, la forma de tu nariz, tu boca…
Para solucionar el problema del pelo, le eché un tinte rubio y se lo corté a la altura de los hombros, como lo llevabas. Respecto a su voz, intenté suavizarla dándole miel. Aun así, su timbre era tan diferente que le rogué que no hablara. Y mira por donde, me di cuenta de que en silencio era clavada a ti. Sobre todo cuando me mirabas con esa cara de terror.

Este microrrelato resultó finalista de la cuarta semana de la XI Edición de Relatos en Cadena. La frase de inicio era "La ciudad del amor", se recibieron 1125 relatos y ganó Francesc Barberá (el otro finalista fue Enrique Medina).
Aquí tenéis el enlace al concurso: https://escueladeescritores.com/concurso-finalistas-rec-2017/ y en este otro enlace, el audio de La Ventana de La Ser: http://play.cadenaser.com/audio/cadenaser_laventana_20171009_180000_190000/#

viernes, 6 de octubre de 2017

VI Premio de Nanorrelato (Taller de Escritores)



LA MÁQUINA DEL TIEMPO 
Tras inventarla, decidió vivir el presente.

El anterior nanorrelato (no podía superar las 10 palabras, incluido el título) ha sido uno de los 6 finalistas del VI Premio de Nanorrelato, organizado por Taller de Escritores, en el que la ganadora (se ha llevado 600€ de premio. Vaya mi agradecimiento para Taller de Escritores y mi enhorabuena para María Rosa Terraf (no os perdáis su nanorrelato en el enlace del fallo del jurado). 

También resultó seleccionado, en una lista de 70, éste que presenté a concurso:

EL PRISIONERO CONTABLE
Vivía encerrado en una celda de Excel


El número total de nanorrelatos presentados fue: 2741.
Aquí tenéis el fallo del jurado: https://www.tallerdeescritores.com/premio-nanorrelato-2017-fallo



Cuenta 140 ("El nuevo de la clase")

Vino con el director. El terror se leía en su cara. Se sentó en el único sitio libre y, con voz tenue, nos hizo un dictado.

Este microrrelato fue el ganador del Cuenta 140 en la semana dedicada al nuevo de la clase...
Se lo agradezco a Juan Aparicio Belmonte y a El Cultural de El Mundo.


Wonderland (09-09-2017)


Adaptación al sistema
Cuando el dinero no era una preocupación, iban todos los sábados al cine, cenaban fuera y, una vez en casa, se acostaban para no dormir. Ahora, ambos han perdido el trabajo.  Él hace chapuzas arreglando lo que salga. Ella no dice nada. Tienen un piso a punto de embargo, dos niños pequeños –hoy, primer día del fin de semana, con la abuela–. Para rememorar otros tiempos, verán una película en la tele mientras toman algo. Luego, harán el amor.
Él no sabe que ella lleva la carga del nuevo contexto. Ella intentará olvidar que sólo a él le sale gratis.

Este microrrelato resultó ganador del Wonderland de Ràdio 4 de RNE. Vaya mi agradecimiento para Rosa Gil y el profesorado de la Escuela de Escritura del Ateneo Barcelonés.
Fueron finalistas: Pablo Núñez. Pilar Alejos, Anna Jorba, Mikel Aboitz, Manuel Menéndez. Enhorabuena.
Dejo un enlace con todos los microrrelatos:
http://blog.rtve.es/wonderland/2017/09/qu%C3%A9-consecuencias-puede-tener-la-resiliencia.html

miércoles, 4 de octubre de 2017

Ilusión

La vida es un cuadro por pintar,
un esbozo de la naturaleza
que el tiempo transforma en recuerdo.
Pinceladas de fértiles utopías
inundan los caudalosos ríos de la infancia
hasta que mueren en mares escépticos.
El aire se vicia con el hedor de batallas.
Los lienzos se llenan de colores abigarrados
que aniquilan la esperanza de ficción.
La esclavitud del hiperrealismo
gana terreno contra el expresionismo
inherente  a la evolución del hombre.
Pero a intervalos tenues de silencio,
sobreviven momentos reinventados
por pétalos que ayer fueron flor.
Desaparecen los promontorios
de las aguas navegables
y las interminables noches gélidas
vuelan con abrazos sin fecha de caducidad.
Quizá porque evocamos
un beso olvidado de nuestra madre.
Quizá porque los hijos nos transportan,
de nuevo,
a instantes donde todo era un juego
concebido sobre sueños de libertad.  


Segundo poema para #elclubdelospoetasvivos, de ZENDA.

Resistencia

No había dejado de mirarme
tras el cristal glauco
que empañaba mis transparencias.
Buscaba el regreso
de la sorpresa incólume.
A solas.
Luego en mi ausencia.
Sin mí.
Tú llorabas,
desvalijada por el viento altivo…
Yo reía por los rincones
llenos de prestidigitadores,
enajenado por mi resiliencia quimérica.
Luchaba con petirrojos nómadas
contra el asesino del firmamento aterciopelado.
No había escondrijos reservados
para la némesis de mis latidos,
ni miedo nimio para el umbral de mi disnea.
Porque nada importaba más
que llegar vivos a fin de mes.
Y aunque huéspedes intemporales del poder
sembraban guerras capciosas
sobre las grietas de la muchedumbre,
no estaba todo perdido.
Una brisa frugal
comenzaba a mostrar su sueño…
Más allá de la penumbra cincelada
por los dueños del materialismo,
vivía el inventor de los suspiros.
Y a  su lado,
el rey de los altruistas ambulantes.
Aunque tú,
todavía,
no habías dejado de llorar.
Ahora,
por el éxodo de nuestros hijos.

Poema para El Club de los Poetas Vivos (ZENDA) #elclubdelospoetasvivos

miércoles, 23 de agosto de 2017

Helados en diciembre

Tiré a la basura todos mis inviernos. Aunque el tiempo no me acompañaba, me deshice del abrigo, del jersey y de los pantalones largos. Me puse unas bermudas, una camiseta de manga corta de Springsteen y salí a la calle. Comenzaba a nevar. Los termómetros marcaban tres bajo cero, pero no tenía frío. 

Caminaba por la Plaza Mayor, intentando cicatrizar el "olvídame" que me dijo al despedirse cuatro meses antes. Nos encontramos bajo los soportales. Desconocía que estaba casada. Su marido llevaba un plumón, una bufanda y un gorro. Ella, un vestido de bambula de tirantes y, en su mano izquierda, un helado de chocolate.

Me alegró saber que también seguía inmersa en el verano.



Relato para #AmoresDeVerano, concurso de Zendalibros.com

Con mucho trabajo

Me escribió una carta y la introdujo en mi maletín sin que me diera cuenta. Al llegar a la fábrica, la descubrí entre los informes que Gómez me había pasado hacía un mes. Cerré la puerta del despacho y comencé a leer…  Sus primeras palabras eran de disculpa por no ser capaz de hablar conmigo cara a cara. A continuación, me confesaba que había conocido a otro hombre. Un hombre diferente: atento, cariñoso, comunicativo y buen amante –tuve que aflojarme la corbata y sentarme sobre el frío suelo del despacho–. Proseguía añadiendo que no se trataba de un amor de verano,  que había vuelto a ver amanecer no por insomnio, a pasear de la mano de un hombre del que estaba enamorada y no sola, a sentirse escuchada, deseada, única…   Me levanté para subir el aire acondicionado. La sensación de sofoco creció como la espuma de la orilla donde ella mojó sus pies junto al tipo que nombraba en la carta –este último pensamiento fue la gota que colmó el vaso de mis emociones–. Le dije a mi secretaria que me iba, que me encontraba fatal.  No recuerdo cómo conduje hasta casa, pero llegué.  Subí a la habitación.  Me topé con ella –tenía turno de tarde–  e hicimos el amor sin decirnos nada que no comunicasen nuestros besos. Después, sabiendo que los abuelos estaban a punto de llegar para traernos de vuelta a los niños, le prometí que, aunque para mí suponía una enorme decepción, pensaba sobreponerme a ese día. Y que este año me comportaría como su amante, el de las vacaciones que terminaron ayer: mi otro yo.


Relato para #AmoresDeVerano, concurso de Zendalibros.com