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sábado, 26 de noviembre de 2016

Radio Castellón (18-11-2016)


El pasado 18 de noviembre, el microrrelato titulado "Buena memoria" fue el ganador del Concurso semanal de la Ser de Radio Castellón (debía incluir la frase: "ha pasado el tiempo"). Muy contento por ello.
Aquí os lo dejo para que podáis leerlo:

Buena memoria

Recuerdo con nitidez el momento en que nací: la dificultad para encontrar la salida, la forma en que la matrona tiró de mí hasta sacarme, el llanto emocionado de mamá, la reacción sobrexcitada de papá y después, todo se vuelve negro. Reconozco que resulta inverosímil y que ha pasado el tiempo suficiente como para haberlo olvidado todo, pero ahora, que acabo de ser padre y aún estamos en el paritorio, estoy viviendo un déjà vu. En un segundo, toca desmayo.




Concurso Exprés del Wonderland


El pasado 19 de noviembre tuve la suerte de ganar el Concurso Exprés que organizaron desde el Wonderland de RNE y que tenía como premio un Curso de Narrativa en la Escola d'Escriptura de l'Ateneu Barcelonés. Había que escribir un relato, de como máximo 50 palabras, que incluyera la frase: "Estaba claro que en casa éramos muchos. Y probablemente alguien sobraba", de la novela:"Canto Rodado" (María Barbal). 
Éste fue el microrrelato ganador: 

Familia numerosa con mascota invisible
Estaba claro que en casa éramos muchos. Y probablemente alguien sobraba. ¿Quién? Yo pienso que ella: con frecuencia nos abandonaba para volver con un bebé. ¿Cómo se les ocurriría a mis padres adoptar a esa cigüeña?

Mil gracias a Rosa Gil, a Jordi Muñoz y a Pau Pérez.

Desde este enlace, podéis leer los fantásticos micros de  l@s compañer@s finalistas y escuchar el audio del programa relacionado con esta noticia.

viernes, 18 de noviembre de 2016

Cuenta 140 "Síndrome de Stendhal"


Tras contribuir a los avances más determinantes en el diseño y fabricación de ordenadores, murió contemplando un ábaco.

El anterior microrrelato ha resultado ganador del Cuenta 140 en la semana dedicada al síndrome de Stendhal. Vaya mi más sincero agradecimiento para Juan Aparicio Belmonte y El Cultural.



Los dos siguientes fueron finalistas:

Se ahogó en la playa, contemplando un amanecer desde la arena.

Lloraba con cada canción. Aún no se creía que estuviera allí, hasta que recibió el primer tomatazo.

Y estos son los demás que presenté:

Cuando intentó reducirlo para ponerle las esposas, tocó sus manos y sintió la misma sensación que las víctimas.

En su turno de réplica, el portavoz más elocuente del Congreso se quedó en blanco, como abstraído: ella acababa de intervenir.

Cuando sacaron la tierra y abrieron el ataúd aún respiraba, incluso abrió los ojos, pero el cielo estaba tan hermoso que le dio un infarto.

Aunque conocía todas las fechorías que había hecho, aún seguía mirándolo con esa cara. “Qué guapo es mi hijo”, repetía embobada.

Para olvidar los increíbles óleos de ese artista desconocido, se dedicó a pintar. Lo suyo no eran los pinceles, pero él sí alcanzó la fama.

Estaban tan enamorados que tuvieron que separarse por prescripción médica.

El afamado galerista iba a comisión con los dueños del hospital privado.

Era tan conocido y respetado en el museo que le permitieron entrar con un ataúd vacío.

Era tal su devoción por el viejo olmo del jardín que todos los otoños se quedaba calvo.

El director del museo se plantó ante el concejal de cultura: o se llevaban de allí ese cuadro o compraban un desfibrilador.

“La belleza no existe”, repetía con la respiración entrecortada, absorto frente aquella imagen de la que no podía apartar la mirada.

Cada vez que se plantaba frente a su ‘tablet’, tardaba más de media hora en encenderla.

Se miraron obnubilados. Cuando parecía que sus corazones iban a estallar, comprendieron que nunca podrían estar juntos.

Se miraron obnubilados. Cuando parecía que sus corazones iban a estallar, comprendieron que sólo muertos podrían estar juntos.

Al finalizar la cuarta sesión, tras quedarse tumbada en el diván, enfermó el psiquiatra.

Pensó que estaba curado, pero volvió a soñar.


IV Concurso de Microrrelatos de la "San Silvestre Salmantina"


El espectador
Entre el público, hay un hombre que intenta desertar de su cuerpo. Mientras sus manos aplauden, su mente se transforma en agua que el corredor con el dorsal 5325 necesita. Se deja beber, fluye hecho sudor, se evapora, se convierte en oxígeno y penetra en los pulmones del joven con el número 1823, que va sin aire. Tras unos minutos con él, lo recupera e incluso le hace tararear una canción. Con ella escapa y se adentra en el oído izquierdo del corredor 3987 que no puede casi andar. Desde el tímpano, se lanza hacia su pecho para marcar el ritmo de un descompasado corazón. Y, así, transfigurado en latidos, cruza la meta….
Fracasa el cardiólogo que le prohibió volver a participar en una maratón.


Este relato ha sido uno de los seleccionados por el Jurado del IV Concurso de Microrrelatos de la "San Silvestre Salmantina" para su publicación en la revista. 
La ganadora del primer premio ha sido Patricia Collazo. Vaya mi enhorabuena para ella y para los demás ganadores, mencionados y seleccionados.

Cuenta 140 - "Modas horrorosas"


El selfie le salió movido mientras se volaba la tapa de los sesos.

El anterior microrrelato fue uno de los mencionados en el concurso del Cuenta 140 en la semana dedicada a las "Modas horrorosas". Vaya mi agradecimiento para Juan Aparicio Belmonte y El Cultural. 
Los tres siguientes resultaron finalistas:

Desde que insultó a la profesora, sus compañeros imitaban su forma de vestir.

En dos décadas, los doctores de la clínica de cirugía estética se convirtieron en los únicos vecinos que envejecían.

Todos aquellos que lo vilipendiaron en vida le organizaron un homenaje póstumo.

A continuación, los demás que presenté:
  • Tardamos años en darnos cuenta de que aquella camiseta de los Stones era su piel.
  • Sus amigos no se extrañaban de que siguiera subiendo fotos al Facebook tras fallecer.
  • De los ochenta y cinco alumnos homenajeados en la fiesta de graduación, setenta tenían que examinarse en las recuperaciones finales.
  • Se grabó desnudo, lo subió a una web erótica y la denunció.
  • Mientras operaba a una paciente, leyó en Facebook que el marido de ésta lo denunciaba por haber sido el causante de su muerte.
  • Una mañana vio cumplido su sueño: despertó con unas bellas y asombrosas alas. Antes de emprender el vuelo, fue a que le quitaran las plumas.
  • En la casa de los Crabbs, en Texas, Santa Klaus le regaló una pistola al pequeño Tim y otra a su padre. El niño sólo la utilizó una vez.
  • Desde que probó esas pastillas, volvía a fumar en la cama.
  • Primero se hizo unos retoques en los pómulos. Luego vino la nariz. Ahora se siente un monstruo.
  • Su sombra adoptaba formas muy diferentes de las que, en teoría, debía representar.
  • Desde que Messi y Cristiano reconocieron que leían a Murakami, no han vuelto a ganar un balón de oro.
  • Cada 20 de noviembre celebraba el Día Universal del Niño y volvía a olvidar el cumpleaños de su hija.
  • Cuando chismorrean a sus espaldas, parece como si hubieran olvidado que un día lo quisieron imitar.
  • Cada vez dura menos su tiempo de aceptación tras un nuevo retoque plástico.
  • El día que prohibieron el tabaco, se esnifó las cenizas de su difunta esposa.
  • El vídeo en el que podía verse, en tiempo real, cómo dormía, mantuvo en vilo a sus fans durante toda la noche.
  • Su familia le advertía que no se hiciera ningún retoque más, pero el espejo se reía de ella.

Radio Castellón (04-11-16)


MADUREZ

Fui un joven de esos que llaman disruptivos: odiaba a mi tutor, mantener las formas en clase, abrir un libro... En cuanto cumplí 16, abandoné el instituto y me dediqué a trapicheos de los que prefiero no acordarme. Ahora tengo 27 y me ha dado por estudiar lo que no quise en el pasado. "Eres un alumno ejemplar. Sigue así", me dicen todos los profesores. Aún me quedan quince años, cuatro meses y un día para demostrarles que no se equivocan.

El anterior microrrelato fue el ganador del concurso semanal de Radio Castellón.
Aquí puedes escucharlo narrado por Alberto Suárez: